martes 20 de octubre de 2009

Malta 2009

Introducción1

jueves 15 de octubre de 2009

El aleteo de la mariposa

El aleteo de la mariposa


En la vida andamos eligiendo constantemente, desde que nos levantamos, hasta que nos acostamos. Decidimos sobre infinidad de cosas que pueden parecernos nimias como levantarnos un minuto antes o después, tomarnos una tostada con mantequilla o mermelada, a qué hora partir, que hacer, donde ir, a qué hora acostarnos, de que postura, donde…. En fin, que si nos pusiéramos a poner las elecciones que tomamos a lo largo de un día podríamos llevarnos hasta mañana.

Yo, como inquieto y desesperante escritor, lanzo una pregunta, ¿os habéis parado a pensar como cambiarían las cosas si tomáramos una u otra pequeña decisión? Y es que no paro de darle vueltas a lo que dice la teoría del caos que es lo siguiente: “el simple aleteo de una mariposa puede desencadenar un huracán en el otro extremo del mundo”, y bien cierto que es, ponte a pensar y descubrirás que gran relevancia tienen esos pequeños actos que omitimos o dejamos de omitir.

Piensa que si hubieras salido a comprar el pan 5 minutos antes, quizás hubieses podido ayudar a aquella anciana que cayó y estuvo 5 minutos sin socorrerla nadie, o piensa que si quizás hubieras conducido 5 minutos después, no hubieras tenido aquel accidente, o piensa que si quizás, no hubieras comido aquella tostada de mermelada que estaba caducada, no hubieras estado en el váter aquella tarde durante 20 minutos, y por tanto no te hubieras perdido aquel bus, que chocó contra un muro de carga.

Piensa y te rayarás, que incierto es el futuro, y que de momentos cruciales sufrimos a lo largo del día en cada segundo que transcurre.

Quien sabe cuántas de estas nimiedades, han podido cambiar nuestro sino y nuestra historia escrita desde hace años, quien sabe cuántas guerras se han ganado o perdido por ir al baño en el momento adecuado, y quien sabe cuántos héroes pudieron morir en la guerra por hacer un movimiento a la derecha en vez de a la izquierda, y si siguiéramos enumerando momentos, tardaríamos años en terminar. Que rallante todo de verdad, ¡que rallante coño!

lunes 8 de junio de 2009

MIEDO


Miedo.

(Del lat. metus).

1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.

2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.

Desde que adquirí uso de raciocinio, me percaté en la percepción de un recelo común en todas las personas, el miedo.

Me di cuenta que era algo que iba vinculado a mí y que iba sufriendo modificaciones al igual que mi persona con el paso de los años. Recuerdo muchos de mis miedos, algunos ahora cuando los rememoro me parecen ridículos, quizás señal de que están superados. Pero el miedo no es algo que esté determinado desde un principio, sino que se trata de algo indeterminado y sin entidad fija en el tiempo. Algunos miedos aumentan, otros aminoran, otros son vencidos y con otros únicamente aprendes a vivir con ellos.

Imagino que tener miedo es algo cotidiano, incluso pensaría que todo el mundo tiene derecho a tener miedo, al igual que todos tenemos derecho a ser felices, ¿por qué no?

En mi corta vida, 19 añitos de nada, he intentado vencer mis adversidades con esfuerzo y valentía, pero no siempre es tan fácil. Podría enumerarte una lista de miedos no vencidos por gran parte de las personas, refiriéndome a miedos sentimentales podría enumerarte el miedo a enamorarte cuando sales de una relación, el miedo a que el pasado sea mejor que lo que te deparará el futuro, el miedo a las personas porque otras te hicieron daños, el miedo a la soledad, el miedo a la muerte, etcétera, etcétera. También podríamos enumerar otra cantidad de miedos ya considerados como los “no sentimentales”, que pueden ser las fobias a animales, a lugares, a viajar en determinados medios de transporte y muchos más, propios de personas de corta edad, de una edad más avanzada, y propios de gente anciana.

Donde quise llegar desde el comienzo de esta reflexión es al miedo a avanzar. Cuando pasamos por un momento malo en nuestra vida, siempre tenemos la sensación de lo que hemos dejado por el camino siempre será mejor que lo que nos vendrá en un futuro, incluso cuando el pasado fue tormentoso y parecido a un infierno. Ese miedo a avanzar nos condiciona hasta tal punto, que no somos realmente nosotros mismos, si no unos seres débiles, y estancados en el tiempo con tanto miedo a dar un paso adelante, que simplemente nos enclavamos en el mismo momento como si tuviéramos anclados nuestros pies, incapaces de dar un paso hacia delante.

Obviamente a todos nos gustaría avanzar, pero a veces el miedo nos puede, nos ciega hasta tal punto que tenemos los ojos tan cerrados que no podemos ver ni siquiera lo que sucede a un metro de nosotros. Pues bien señores, el futuro de bien sabidos es incierto, y como tal, no se puede deducir de antemano que lo que venga será peor, puesto que quizás sea mejor. El caso es arriesgarse a vivir, porque quien no arriesga no gana.

Decía Paulo Coelho que “Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar.” Y qué gran razón tenía en el momento de la elaboración de dicha frase, y si no, piensa ¿Cuántos sueños quedaron sin cumplirse por no arriesgar? ¿Cuántas personas quedaron solas por miedo a amar? ¿Cuántas personas vivieron amargadas por querer vivir en un recuerdo? ¿Cuántos murieron en vida por no superar una muerte? Multitud de preguntas podríamos hacernos al respecto, muchas sin respuesta, muchas con respuesta, la cuestión es, que la respuesta la tienes TÚ.

El único miedo que hay que tener, es el miedo a tener miedo.

A continuación, creí oportuno la redacción de un relato denominado “METUS” en relación con lo anterior.

METUS

Tiempos difíciles corrían para Couard, el joven francés de 19 años, había llegado a España con la idea de borrar de su mente lo que había ocurrido en la ciudad francesa de Metz. Había decidido llegar a España y hacer como se dice cotidianamente “borrón y cuenta nueva”.

Todo iba bien para el joven, hasta que vio a Valens por las calles de Madrid. Este había sido el mejor amigo de Couard, y se encontraba en la ciudad por motivos turísticos.

Valens, paseando por la Gran Vía de Madrid reconoció a su amigo que estaba observando un escaparate.

Cuando Couard reparó en la presencia de su amigo, se le descompuso la cara, sintió como de una manera u de otra, no sería tan fácil librarse de todo su pasado, y se dio cuenta que huir nunca sería la solución. Súbitamente le vinieron a la cabeza lo que pasó en Metz, recordó la caída de Jean Paul, mientras él y Valens bromeaban en lo alto de aquel puente.

Val, como así le llamaban cariñosamente reparó en la situación de su viejo amigo y rápidamente fue a asistirle y le dijo:

- Hola..¿Qué te pasa? Supongo que se que te pasa…y fue un accidente, deja de auto inculparte, pasó porque tenía que pasar, no tuvimos culpa.

- Si no hubiéramos estado allí, se podría haber evitado, lo sabes.- Le replicó Couard-

- La cosa es que estábamos, fue un accidente, así que deja de lamentarte e intenta ser feliz joder.

- No puedo, por más que lo intento no puedo.

- Vamos a dar un paseo, y hablamos.

El joven Couard asintió y se dispusieron a pasear por la Gran Vía madrileña. Cuando comenzaron a andar el joven Val, de 18 años, cogió por la espalda a su amigo y lo giró. Una vez realizado este acto se dirigió a su amigo y le dijo:

- Anda de frente, pero de espaldas.- Le ordenó Valens-.

- ¿Y esto a que viene?- pregunto sorprendido Couard-

- Tú calla y hazlo.

El joven empezó a andar de espaldas a la misma vez que su amigo, mientras, la cara de Cou, denotaba rareza por aquel suceso. De repente Valens le mandó parar al lado de un banco, le pidió que se sentase y se dirigió a él:

- ¿Te has dado cuenta Couard?

- ¿Darme cuenta de qué?-preguntó extrañado Couard.-

- Mira es fácil, -hizo una parada para sentarse al lado de su amigo y siguió- tú al andar de espaldas a la calle, no has podido observar todo lo que se apreciaba ante ti, no has observado las señales que se han ido dando, ni siquiera has podido superar aquellos obstáculos que se te han planteado en el camino. Solo has podido mirar lo que has recorrido, tu pasado, quedando imposible para ti numerosas cosas, cosas que pasaron ante ti y no te distes cuenta. Tienes demasiado miedo, tanto que te impide girarte hacia delante y andar, andar con paso decidido, hacia delante, hacia la vida. Mientras, yo he ido para el frente, y aunque cuando me hizo falta miré al pasado para ver el camino que había recorrido, me gustó más ver el camino que me quedaba por recorrer, ver las cosas cuando aparecen y no cuando ya pasaron, me gustó ver lo que se me venía encima, afrontarlo, y así evitar que me golpeara sin que pudiera hacer nada, en definitiva me gustó vivir la vida.

- ¡Vaya! Tienes toda la razón, pero ojala fuera todo tan fácil como lo describes….

- El camino lo tienes amigo, ya solo te queda andar de frente… en tu mano queda.

- Muchísimas gracias, me has hecho ver cosas que antes no me di cuenta, me alegra verte por estos barrios Val.

- A mí también feo, espero volver a verte pronto donde tienes que estar, en tu ciudad con tu gente, ahora me tengo que marchar, ya sabes…

- Adiós, y que sepas que... ¡volveré! jeje-se despidió entre risas Couard.

Después de este encuentro ambos amigos se separaron, pero no para siempre, Couard, hizo caso al consejo de su amigo y venció el miedo a avanzar y a vivir que se había convertido en intrínseco, y lo volvió a ver, pero en su tierra natal…

Reseña:

1. La primera letra del párrafo 2º, 3º, 4º, 5º, y 6º forman la palabra miedo.

2. En el relato, he utilizado el origen etimológico de palabras como MIEDO (METUS), COBARDE (COUARD) y VALIENTE (VALENS).

miércoles 27 de mayo de 2009

DIvagaciones Mentales Paranoicas

Caso 1: Mis opiniones y reflexiones causan divergencias, mientras mis contestaciones resultan ofensivas y bordes para otros.
Conclusión: Ser sincero parece que es malo.
Definición de sincero: Verdadero, sin falsedad o hipocresía.

Caso 2: Trato bien a quien no se lo merece, y trato mal a aquel que no se lo merece.
Conclusión: Soy gilipollas.
Definición de gilipollas: Estúpido, lelo.

Caso 3: Vivo mi vida de manera distinta a los demás y no me gusta moverme por los cánones establecidos.
Conclusión: Salirse del mundo de borregos, te hace convertirte en raro.
Definición de raro: De comportamientos o ideas extravagantes.

Caso 4: Me gusta luchar por mis sueños y propósitos hasta morir. Mi lema “luchar o morir”.
Conclusión: Si luchas por lo que quieres con perseverancia, eres un coñazo.
Definición de coñazo: Persona o cosa aburrida y pesada.

Definición de mi persona: Soy un tío sincero, gilipollas, raro y coñazo.
Reflexión: A algunas personas les gusta como soy.
Conclusión de la reflexión: El mundo está loco.
Definición de loco: (Mecanismo) Que no funciona adecuadamente.
http://www.youtube.com/watch?v=G-nz4MkFTqg

Canción dedicada para aquellos que no les gusta como soy:

http://www.youtube.com/watch?v=thT9kiVE35I


O bien:

http://www.youtube.com/watch?v=zUOOFsqJBA0

O el mundo está loco, o el loco soy yo, ni lo sé ni me importa, lo que te aseguro es que soy lo que soy, no lo que queráis que sea. Si os jode mi persona, lo siento, si os gusta, comentádmelo y os daré un apretón de manos para daros la enhorabuena por tener el privilegio de conocerme.
Conclusión de la despedida: Soy un arrogante.
Definición de arrogante: Altanero, soberbio.

Se despide, una persona sincera, rara, gilipollas, coñazo, arrogante, y quizás algo demente. "¡Así "man parío" cojone!".

jueves 30 de abril de 2009

Bajo un Puente

Y allí se encontraba Jesús, bajo el puente por el cual había pasado con su automóvil todos los días de su vida sin tomar demasiada importancia en lo que bajo él ocurría. Sin embargo, desde hacía un par de días se había parado a analizar lo que ocurría bajo él, observando los dos modelos antagónicos de vida que se producían a lo largo de las 24 horas de un día.

El puente era de unas dimensiones normales y de un aspecto normal. Bajo él se encontraban una carretera de doble sentido y un parque de una extensión no muy amplia. Durante el día, iban críos a pasar el rato con otros pequeños, junto a sus madres, mientras por la noche, sus recónditos rincones servían de hogar para algunos vagabundos de la ciudad, que escondidos entre aquellos pilares que sostenían aquel puente, encontraban el mejor refugio para acatar el clima de la calle.

Él analizaba el hecho y lo asumía de una manera inexplicable, intentaba absorber la esencia de la vida de aquel puente, que aunque para todos era algo corriente, para él, era especial, y era especial porque consideraba al puente como un ser sabio, un ser que veía durante el día los sueños y los juegos inventados por los niños, que sentía las ganas de vivir y la libertad de un crío, que percibía con admiración las preocupaciones y responsabilidades de las madres en sus vidas y hacia sus retoños, que escuchaba las conversaciones de toda clase de personas, y que durante la noche, se convertía en guardián de los desamparados, hacía de psicólogo para aguardar al pobre y escuchar sus sueños rotos, cobijaba del frío a aquellos que sin hogar necesitaban uno, y acompañaba al vagabundo para que este no se sintiera solo. En fin, era un ser que del día a la noche soportaba y aprehendía de la sabiduría del querer vivir y el querer morir, de los sueños y las pesadillas, de la alegría y la tristeza, de lo joven y lo viejo, y de lo feliz y lo infeliz.

Por tal sabiduría, Jesús envidiaba a aquel puente por todo lo que acaecía bajo él, lo admiraba, quería saber lo que sabía él, y por ello no dejaba de pensar desde hacía dos días en la banal pero maravillosa estructura de aquella construcción que daba sombra y cobijo a la realidad.

En aquellos entonces Jesús tenía algo que decir a una chica, se trataba de una amiga de él que se llamaba Esther. Desde hacía un tiempo, él y ella habían comenzado a flirtear y a liarse asiduamente. Habían pasado muchos momentos buenos juntos, y parecían que los sentimientos de ambos habían aumentado a medida que había pasado el tiempo, por eso, él ya quería formalizar la relación, quería poder gritar al mundo “¡Tengo novia!” y no tener el miedo a no saber qué significaba la relación que tenían ambos. Quería descubrir si para ella, él significaba lo mismo que ella era para él, y ansiaba saber si ella le amaba, porque él, la amaba como jamás había amado a nada ni nadie en este mundo.

Pensó, pensó y siguió pensando, quería hacer las cosas de una manera especial, deseaba que el momento fuera perfecto, como si fuese de película, así que lo primero que hizo fue pensar en un escenario. Tras pasar un par de días, obtuvo respuesta a su primer enigma, de forma súbita se le vino a la cabeza el puente, reflexionando, se dio cuenta que qué mejor lugar que el que percibe la gran cantidad de conceptos antagónicos que padece el amor: dolor y placer, muerte y vida, confianza y desconfianza, responsabilidad e irresponsabilidad, alegría y tristeza, juventud y vejez, sueños y pesadillas, felicidad y desgracia. Después de tomar la primera decisión, tenía que saber que diría a Esther, como se lo diría, y de qué forma lo haría, así que siguió trabajando su mente, siguió recapacitando y planeando como si se tratara del guión de una película, y cuando empezó a tenerlo claro, comenzó a transcribir sus ideas y pensamientos en un trozo de papel.

Ya lo tenía casi todo, tenía el escenario, tenía el diálogo, y tenía a los protagonistas de aquella historia, así que solo quedaba llevar a cabo la idea. El inicio de aquella película que tenía en mente Jesús ya había empezado hace mucho, la trama había avanzado favorablemente, y ahora solo hacía falta el desenlace, la forma de culminar algo, para que pudiese empezar otro proyecto, distinto, con mas fuerzas, así que llamó por teléfono a Esther y dijo:

- Tenemos que hablar.-Dijo él de una forma quizás un poco fría-.

- ¿Qué pasa?- Preguntó asustada ella.

- Jajá-rió-No te preocupes mujer, que no es nada malo, solo confía en mí.-Contestó él en tono apaciguador-

- Vale, jeje, ¿puedes recogerme en una hora?- Preguntó Esther-.

- Sí cariño, en una hora estoy allí, ciao bambina.-Contestó de forma cariñosa el joven-.

- Adiós guapo.-Se despidió ella de forma dulce-.

Después de aquella breve charla, el joven se duchó y se vistió de una manera arreglada, no quería decir aquellas importantísimas palabras, yendo como un “fantoche”. Tras acicalarse, pasó a recoger a la joven. La joven denotaba en su rostro algo de incertidumbre, no sabía que le quería decir él. Cuando montó en el coche, solamente se habían saludado, y su preocupación entonces había aumentado. De repente Jesús paró el coche.

- Hemos llegado.-Dijo él-.

- ¿ A dónde?¿A qué sitio me traes?¿Este sitio por qué?-Preguntó nerviosa la joven.

- No hagas más preguntas por favor, siéntate en ese banco, hay algo que te quiero decir.-Contestó él tratando de calmar a la joven.-

- No me asustes Jesús, que nos conocemos...-Dijo ella de una forma lenta y asustada-.

- Jajá, que no tonta, solo escucha atentamente a esto que te voy a leer, cierra los ojos y escucha.-habló el joven en tono persuasivo-.

- Vale.-Dijo Esther mientras asentía con la cabeza-.

- Allá voy.-Tragó saliva Jesús y prosiguió-. Estar debajo de un puente podría ser mi casa, lo sabes, puede ser nada, pero para mí puede ser todo, solo si estás junto a mí. Aunque te parezca soso, nimio, o feo, no lo es, solo puedo ver bajo él colores, sueños, ilusiones; las puedo oler, las puedo ver, están revoloteando de aquí a allá entre sus columnas, y creo que ya es hora de cogerlas y empezar, empezar a hacerlas realidad, y comenzar algo juntos que quizá no tenga fin, y de que en el caso que lo hubiere, te dejaría con un buen sabor de boca, por eso corazón mío…… ¿Quieres empezar una relación conmigo?.-Culminó de forma fantástica el joven su discurso-.

La joven no podía hablar, una lágrima escapaba de sus ojos, y acariciaba su cara de forma dulce, como pudo sacó fuerzas y habló.

- Sí, si quiero.-Dijo de una forma débil y tenue debido a la emoción-.

- Entonces… ¿aceptas esta flor como presente del comienzo de nuestra relación?-preguntó el joven con cara de felicidad.-

- Sí, gracias. Te quiero.-Contestó Esther-.

- Y yo también… ¿y entonces a qué esperas para besarme?-Preguntó de una forma descarada y burlona Jesús-.

Ella se levantó rápidamente y corrió hacia él, lo abrazo y lo besó. Durante 5 minutos quedaron envueltos en una burbuja de amor bajo aquel puente, que había visto otra historia nueva más, que si hablara seguramente tendría otra anécdota más que contar. Fue entonces cuando Jesús empezó a pensar que su final de película había salido perfecto, pero que no quería terminarlo con un beso como en la mayoría, y que tampoco fueran unas palabras que dijeran “fin”, o “the end”, así que rompió el sonido de las caricias y los besos y habló:

- Amor, me acabas de hacer el hombre más feliz del mundo, gracias.-Dijo con tono de agradecimiento el joven-.

- Y tú a mí la mujer más feliz del mundo, hacía tiempo que soñaba con este momento.-Le contestó ella-.

- Pues ya ha pasado, y recuerda una cosa princesa….”BAJO UN PUENTE, PERO CONTIGO”.-Dijo Jesús, terminando de esta forma su película personal-.

sábado 25 de abril de 2009

El Secreto de la Noche




Eran las 4 de la mañana de un lunes, Luis se encontraba frente al ordenador, quería escribir, quería quedarse vacío y liberar su mente, espolvorear al lector con todo aquello que guardaba dentro, y sentirse relajado. Últimamente no pasaba un buen momento y tenía que desahogarse de alguna manera, pero no podía escribir, estaba bloqueado.

La impotencia de querer y no poder del momento lo estaba volviendo loco, intentaba sacar lágrimas guardadas y no podía, intentaba pensar y no podía, todo aquello que intentaba no le salía, no podía.

Después de sentirse tan bloqueado y tan inútil, decidió salir fuera de su casa. Un amigo suyo le había comentado que sentirse solo en la oscuridad le ayudaba, le hacía sentirse dueño del momento al menos por una vez en su vida, dueño de la noche como lo llamaba él. El hecho de estar en la más inmensa oscuridad alumbrado solo por el lejano e insinuante brillo de las estrellas le hacía sentirse parte de algo especial, así que le hizo caso. Cogió un abrigo de su dormitorio y salió afuera.

Una vez fuera de su hogar, subió a la azotea, aquellas escaleras le parecían tenebrosas a esas horas de la noche, pero a la vez pacificas, como si fuera un ser dormido que no pudiera hacerle daño, en realidad así veía a la noche, todo lo que formaba parte de ella para él estaba descansando, durmiendo, en paz.

Tras haber subido de forma silenciosa y realizando tal acto de subir con un cuidado intrínseco, se tumbo en la azotea. Allí miró al cielo, estaba todo oscuro, lo veía tan oscuro como a su vida misma, decidió entonces sacar un cigarro y encenderlo. Se dio cuenta entonces que el sonido del mechero nunca había sonado más fuerte, la noche había logrado que tal sonido sonara mejor, que fuera más claro, y que la llama de este brillara más que nunca.

-” ¿Por qué no podía pasar lo mismo con su vida?” -pensó él.

Recostado en la azotea, escuchaba sus caladas, sentía como procesaba el humo por su boca hasta llegar al pulmón, y notaba al aire alquitranado volver a salir por su boca y su nariz. Se estaba encantando del momento, estaba descubriendo cosas que antes no pensaba que fueran así.

El cielo sin embargo seguía muy oscuro, no divisaba ningún astro por mucho más que mirase, pero él seguía con su empeño de querer ver las estrellas, y descubrir el “¿por qué?” era tan mágica la noche para su amigo, así que siguió mirando a la oscuridad acompañado de la melodía de sus pulmones trabajando mientras fumaba. Todo se estaba convirtiendo en un momento mágico para él, sin embargo no había conseguido su propósito, desbloquearse, empezar a descubrir el sentido de su vida y lidiar contra aquella angustia que sentía por dentro. Solo lo había conseguido parcialmente, y sentía impotencia por aquello.

Era cierto que ahora el cielo para él estaba más claro, que sus ojos se habían adaptado y ya no estaba tan oscuro, pero seguía sin ver las estrellas, hasta que de repente empezó a notar a lo lejos un pequeño brillo. Concentró toda su fuerza en aquel brillo, y este comenzó a ser más fuerte cuanto más pasaba el tiempo, estaba contento, cambió la mirada de lugar y se dio cuenta que había más puntos brillantes en el cielo, y que cada vez brillaban con más fuerza.

Empezó por fin a sentirse liberado, y empezó a darse cuenta, que la impotencia que había sentido antes y el bloqueo solo había sido pasajero, ahora veía las cosas mucho más claras, todo había empezado a tener sentido en su vida. Había descubierto que con paciencia y empeño podían conseguirse muchas cosas, y como cosas tan banales y tan comunes para él, esa noche estaban adquiriendo un cariz impresionante que estaba cambiando su vida y dándole sentido a todo. Realmente, estaba maravillado.

Miró y miró aquel cielo, no dejó de mirarlo, hasta que de repente se quedó dormido, dormido en la noche, como aquellas cosas que él consideraba que dormían por la noche. Se estaba dando cuenta, que el había sido participe de un momento mágico y que le gustaría que no acabara, pero todo lo bueno suele ser efímero, por eso hay que intentar aprender rápidamente, y así lo hizo.

Cuando despertó a media mañana, miró a su alrededor y vio como aquellas cosas habían despertado, la escalera ahora parecía alegre y divertida, un perro corría y ladraba, las flores tenían un color que por la noche había estado oculto, y ahora la noche estrellada, había sido sustituida por el astro rey que llenaba de inmensa claridad la oscuridad de la noche anterior. Todo para él había cambiado de la noche a la mañana, todo.

Por primera vez en mucho tiempo estaba feliz y su cara de hastió de la noche anterior también había cambiado, ahora retozaba una sonrisa radiante. Contemplando el paisaje desde lo alto de su azotea, y contento por todo lo que le había dado la noche, decidió bajar las escaleras con pasos fuertes y decididos y entró en su casa. Una vez dentro, se sentó delante de aquel ordenador, y escribió, simplemente escribió. Lo había logrado.

jueves 23 de abril de 2009

Hola de nuevo

Bueno, después de un tiempo experimentando con la vida, tengo que decir en mi contra, que he dejado un poco descuidado el blog, he realizado un viaje de una estancia más o menos duradera, tengo que estudiar, y no estoy pasando por mi mejor momento como uno bien podría decir.

El caso es que el ritmo de subidas y el ritmo que va a haber un tiempo en el blog, posiblemente sea inferior al que todos aquellos que me seguís esperáis, pero bueno intentaré escribir lo más posible y poder seguir deleitando a aquellos que os gusta lo que escribo.

Sin más un saludo gente! Os echaba de menos ya!

lunes 6 de abril de 2009

Objetivo: Matar a Vicente

Odio las modas, no hay más que deteste, aunque he de reconocer que alguna vez que otra he caído bajo ellas, pero lo cortés no quita lo valiente, y te sigo diciendo que las odio.

Quizá mi cara o mi forma de vestir, o simplemente mi apariencia física sea de lo más normal, algo corriente, una cara de la que te puedes olvidar fácilmente, y la típica persona a la que cuando vas en el autobús no miras, puede ser.

A lo mejor por este hecho se me puede acusar de falta de personalidad, de ser una persona conformista y demasiado sencilla, pero es que odio que algunas personas para sentir que son alguien, tienen la necesidad de inmiscuirse en un grupo, o simplemente cambiar su aspecto físico por encajar, no sé, pero estas cosas me dan que pensar, yo quejándome de no tener personalidad o de ser algo demasiado normal, y otras personas cambiando constantemente con el único propósito de sentirse alguien, de sentirse aceptado.

Sin embargo, somos tan “carajotes” , que no nos damos cuentas de eso y seguimos cambiando, cambiando constantemente para agradar a los demás, para sentirnos queridos, perdiendo así toda la esencia de nuestro ser, capaces de vender hasta nuestra alma al diablo con tal de ese fin, y no escarmentamos, pasan los años, y seguimos tropezando doce mil veces con la misma piedra, y cuando pasen 10 años podremos decir, que hemos sido tal tal, tal, y tal, y que ahora sin embargo no somos en proporción nada, solo pequeñas partes, que muestran la estupidez del ser humano, afirmando lo evidente, que es que hemos sido borregos durante toda nuestra vida, siguiendo al rebaño allá donde vaya.

Por eso odio las modas, seré un hipócrita, pues si, a lo mejor ahora está de moda ser hipócrita, que quieres que te diga…pero al menos me afano en la búsqueda de una personalidad, al menos interna, y quizás sea yo el único que la sepa reconocer, pero bueno, así al menos estaré contento.

Algún día escribiré sobre las modas, creo que son bastante jocosas la verdad, hacen saltar a la cancha multitud de reflexiones, de textos, así que cuando se me acabe la tontería y tenga ganas, quizás lo haga, a ver si no se pone de moda escribir….que si no… ¡me jode el invento!

Y digo yo , ¿tú tienes personalidad, pechonalidad, o qué coño tienes tu?

PD: Busca a Vicente, y sabrás donde está la gente, eso lo tengo claro.

PD2: El día que encuentre a Vicente, o lo mato, o lo secuestro y pido rescate.

PD3: Vicente puede que esté con Curro.



viernes 3 de abril de 2009

Domingos

DOMINGO DESPUÉS DE UN SÁBADO DE MARCHA.

Me levanto a las 3 y 30, almuerzo sin saborear la comida debido al mal sabor que guarda mi boca, me tumbo al sofá, veo futbol, películas, aunque en realidad no veo nada, soy una especie de zombi que mira a una caja que emite sonidos e imágenes. En la misma postura, sin siquiera moverme durante todo el día me mantengo, solo hago un pequeño paréntesis sobre las 7 de la tarde para ducharme.

No hablo durante todo el domingo, lo más parecido a hablar es un gruñido, de afirmación, u otro gruñido sin apenas diferencia para la negación.

Pasan las horas, mato el tiempo, y el tiempo me mata a mi. La noche llega, mala sensación, mañana será Lunes, vuelta a la rutina, sin embargo no hago nada para sentir que aprovecho lo poco que me queda de Domingo, bostezo repetidamente, noto como pesan los ojos y ceno. Ceno, y me entra un sueño repentino, pero cuesta demasiado irme a la cama, hasta que me levanto y me acuesto a las 12, con mal carácter, llega el lunes.


DOMINGO DESPUÉS DE UN SÁBADO TRANQUILO.

Despierto, son las 11 de la mañana, es Domingo, el sol irradia cada habitación de mi hogar, me ducho, desayuno con ganas, y decido ir a dar un paseo. Llego para almorzar, saboreo la rica comida que suele haber los domingos, termino de comer después de una charla distendida con los demás comensales y me siento a ver la tele. Veo esa película que tantos años hacía que no veía y que tan gratos recuerdos siempre me ha traído. Termina la película y son las 6 de la tarde, llamo a un amigo para dar una vuelta e ir a tomar algo para ver el fútbol, este acepta.

Cuando son las 10 de la noche llego a casa, ceno, veo un poco la tele, y a las 12 caigo rendido. Estoy triste porque mañana será Lunes, pero estoy deseando que llegue el siguiente Domingo para repetir el pedazo de día que he pasado, no tengo la sensación de haber desaprovechado el fin de semana, y estoy ansioso porque llegue el siguiente. A las 12 me acuesto contento, llega el lunes.

martes 31 de marzo de 2009

¿Cómo localizarte Señora Felicidad?




Era navidad y la mesa que siempre había estado ocupada, ahora estaba vacía. En un accidente de avión, Juan Diego de 52 años, había perdido a su mujer y a su única hija. Era todo cuanto tenía, su única familia, sus padres ya habían muerto unos años atrás, y solo le quedaba un familiar lejano con quien no mantenía contacto alguno.

Juan Diego había nacido en Argentina y cuando tenía 44 años se vino a vivir a España, concretamente a Santa Cruz de Tenerife. Vino con su mujer y su hija motivados por la búsqueda de una vida mejor en la capital tinerfeña. Había tenido que huir de su vida en su ciudad natal, Buenos Aires, la fuerte crisis que había asolado al país le había arrebatado todo por cuanto había luchado, su trabajo, su coche, sus dos fincas…., en definitiva, todo. La maldita crisis le había dejado sin nada, y para colmo tuvo que huir a un país, el cual realizó mucho daño a la tierra de la carne gaucha.

Durante su vida, tuvo la mala suerte o quizás buena suerte de vivir sucesos nefastos en su país, y digo buena suerte, porque gracias a todo lo malo consiguió descubrir el sentido de la vida, el por qué merecía la pena vivir, aprendió de lo malo, de lo nimio, consiguió así limar tales asperezas hasta que un día de repente sin nada, pero con su mujer y su hija se dio cuenta de que era feliz.

Desde pequeño tuvo el sueño de poseer, de poseer y de poseer, solo soñaba con ser rico, popular, tener todo cuanto quería, porque creía que así lo necesitaba, pero solo perdiéndolo, se dio cuenta que todo cuanto quería y necesitaba, era a su propia familia, la que había ido forjando con el paso del ciclo biológico y del tiempo, a su mujer y su hija.

Ahora sin embargo, ya sí que lo había perdido todo, la carne que tenia puesta en el plato la noche de Nochebuena no sabía igual, la casa se había convertido en lúgubre y fría, y el vino sacado de las mejores uvas de rioja, parecía haber sido sacado de la parra de la propia muerte.

Cada día desde el accidente cuando se levantaba, se pellizcaba los brazos pidiendo a gritos despertar de aquella pesadilla, sin embargo, sabría que nunca despertaría. Desde que ocurrió la tragedia entró en una espiral paranoica empujado por la soledad que le acaecía. Tal fue la magnitud de esa sensación de sinrazón y soledad, que sin darse cuenta, o sin querer darse cuenta, se fue aislando en su propio mundo, en su mundo ficticio donde los demás eran reyes y él, súbdito.

Un día, ya no aguantó más, estaba cansado de mirar por la ventana y ver a la gente feliz, verlas reír y seguir sus vidas, no podía entender que su vida fuera tan insignificante ante ellos, y el hecho de pensar que su huida del mundo terrenal en el que vivía supondría tan poco para la humanidad, le hacía despreciarlos, es más los odiaba, y no solo eso, tal hecho de sentirse tan insignificante le invitaba aun más a coger el tren con destino a la muerte y terminar de una vez por todas con la soledad, angustia y las míseras ganas de vivir que aún le quedaban.

Su mujer e hijas le habían dejado de herencia vivir las vidas que ellas habían perdido en el avión, pero él no había aceptado la herencia, se auto castigaba sin un por qué, incluso se auto culpaba de sus muerte, pensando equivocadamente que no tendría que haber invitado a que su mujer viajara con su pequeña. Se culpaba de todo, de no haber hecho el amor con ella una última vez, de no haberla acariciado hasta dejar desgastadas sus yemas, de no haber sido paciente algunas veces con su pequeña de 10 años, y se culpaba de muchas más situaciones que él seguía recordando día a día, y que suponían martilleos en su ahora frágil corazón.

Aquella noche ya no aguantaba más, cada día que pasaba sentía como su cabeza la iba perdiendo poco a poco, se miraba al espejo, y lo primero que pensaba es que era un cobarde, que estaba viviendo una vida que no quería, pero que sin embargo no podía arrebatársela, hasta aquel 25 de diciembre.

Sentado frente al televisor en aquella mesa tan amplia, gastó su dinero en el mejor vino que había podido comprar. Cuando llevaba más de media botella, y se notaba embriagado por el alcohol, entró en una pena muy profunda, la cual estaba pidiendo desde hace tiempo para lograr el cometido que tenía entre manos. Empezó a llorar durante minutos, sabía que era el final, lo deseaba. Siempre había tenido miedo a la muerte, y aunque hubiera tenido motivos para hacerle frente, sabía que no podía con ella, que el miedo a ella era superior a él, sin embargo, ese día saco fuerzas de flaqueza, ni siquiera él sabía de donde las sacaba, pensó que sería del vino que le había dado poderes mágicos o algo, así que abrió el cianuro que se había agenciado ilegalmente, y lo vertió en la media copa que aún le quedaba.

Estaba preparado a beber, poseía la copa en la mano pero seguía sin atreverse, aunque el vino le hubiera dado una fuerza que él no creía reconocer, seguía sin poder. El odio hacia la vida, hacia la continuidad de esta y el mero hecho de ver las fotos de todo cuanto le había sido arrebatado fueron principales culpables para que retomara la decisión de beber con más ganas que nunca, fue su empujón definitivo hacia el fin.

Decidió entonces beber, bebió todo el contenido amargo y los efectos no se hicieron esperar demasiado, 35 minutos después de convulsiones, quemazón interna y ahogo, su temperatura corporal comenzó a descender, sus labios gruesos, tez y extremidades empezaron a adquirir un color púrpura, mientras, de una forma inesperada para él, en tanto que todo esto ocurría, empezó a sentirse feliz, había recobrado de repente aquello que dejó de sentir cuando su mujer e hija fallecieron. Se había quitado de encima una culpabilidad ridícula, pero que le pesaba como sacos de hormigón, y le surgió un pensamiento mientras se asfixiaba que no paraba de repetirse para su ser, ”soy feliz, ahora Sí”. Este pensamiento se lo repitió hasta que por fin su corazón paró y su sufrimiento físico terminó, pero internamente para él, fue uno de los mejores placeres que experimentó, recobró la felicidad en el momento que lo necesitó, y se fue del mundo de una forma cobarde, pero feliz, saboreando y tomando por dulce a su amarga muerte. Murió con la sonrisa en la boca, feliz....

miércoles 25 de marzo de 2009

La Historia de "Álvaro el Grande".



Era jueves 11 de mayo de 2000 en Benidorm, pegaba fuerte el Lorenzo. A las 12 de la mañana se levantaba el protagonista de nuestra historia, Álvaro, nuestro “pequeño” de 16 años. Cuando se levantó, lo primero que hizo fue mirar la hora que era, y se dio cuenta que se había quedado dormido y no había podido asistir al examen que en esos momentos estaban realizando sus compañeros de clase. Obviamente, lo primero que hizo fue cagarse en todos sus familiares inclusive el abuelo de su bisabuelo, aunque en realidad el mosqueo que tenía era con el móvil que supuestamente no había sonado.

Se levantó y busco el móvil, para ver por qué leches en este no había sonado la alarma, y lo que se encontró al buscarlo, fue un móvil desguazado en el suelo. El no entendía nada, así que lo primero que pensó fue que había sido su hermano pequeño, y empezó a preparar mentalmente la “bulla” que luego le echaría al mimado de la casa. Lo que él no sabía, es que había sido él, que tras escuchar la primera alarma lo había lanzado a la pared con fuerza, provocando así tal efecto devastador en el móvil.

Con más mala cara que Marujita Diaz sin maquillar, bueno, y maquillada también, se dispuso a asearse y desayunar. Los hechos fueron así:

- Lo primero que hizo fue ir a mear y echar esa meada larga sin fin.

- Lo segundo, decir nuevamente “¡Me cago en mis m……..!”

- Lo tercero, ducharse, y como era muy flojo, se duchó sentado en un taburete.

- Lo cuarto, ponerse las lentillas. He de hacer un inciso en este hecho y es el de comunicar que el joven Álvaro, llevaba lentillas, porque debido a su baja estatura, cuando utilizaba gafas, éstas se le empañaban con el sudor de los pies.

- Lo quinto, vestirse.

- Lo sexto, desayunar un trozo de pizza frio que había sobrado de la noche anterior.

- Y por último, se lavó los dientes. También recalcar aquí, que le gustaba lavarse los dientes con fuerza, porque le sangraban las encías y le resultaba cómico mirarse al espejo con la boca sangrando, mientras decía algo así como “¡Soy Edward Collen, soy Edward Collen!

Después de estas gilipolleces aquí descritas y realizadas por el susodicho muchacho con menos estatura que Galindo, se dispuso a coger su vehículo de transporte para ir al médico de urgencia. Su vehículo era un patinete de batería de esos que regalaron a “puñaos” hace 3 o 4 años, y ahí iba él, conduciendo, desafiando a la gravedad y a Valentino Rossi a 10 km/h con los pies colgando, porque no le llegaban ni al suelo.

Cuando llegó al médico de urgencia, se encontró lo que uno se encuentra siempre que va: a la anciana, o en su defecto, anciano, que parece que vive allí, y no es que esté malo, es que es más divertido ver los males de la gente que ver los documentales de la 2. También se encontraba allí al típico jovenzuelo de 15 años muy enfermo y más blanco que el culo de una monja, acompañado de su madre que solo sabía decir “¡Ay este niño, ay, si es que ha cogido frió!, o ¡es que come muy mal!”. Inmediatamente cuando una madre decía esto, aparecía el “medico infiltrado” para decir que eso era la gripe, aunque en realidad lo que todos los allí presentes pensaban era: “Señora que es gordo, que lo que tiene es un empacho”. Pero ya sabéis que no solo te encuentras estos sujetos en urgencias, también hay otros que merece la pena mencionar, como el bebé con su o sus progenitores súper preocupadísimos, el hipocondríaco, la maruja de turno, y el que me hace más gracia, el quejica. El quejica es aquel sujeto que siempre está en todos los médicos del universo y de cualquier galaxia exista o esté por existir, cuya función es quejarse, y como supongo que lo hace porque es gratis, pues este lo hace y de lo lindo, se queja sobre que lleva horas esperando, aunque lleve 5 minutos, se queja del mal funcionamiento de la clínica, y también se queja del mal servicio que le ofrecen con la típica frase: “¡Aquí se entra con un dolor de cabeza, y sales escayolao!”, y digo yo, “¡¿po pa que coño va shurra?!”. Resumiendo, que en las clínicas se encuentran estos sujetos, pero hay más, o en su defecto, derivaciones de estos, pero no son tan asiduos como los descritos.

Retomando la historia sobre “Álvaro el Grande” como lo llamaban sus amigos de cariño, el joven esperó allí sentado durante 45 minutos hasta que lo atendieron. Cuando entró, el médico volvió a decir: “¡siguiente!”, porque seguía sin ver al joven, así que éste se subió al asiento, para que así pudiera verlo. El “primo” del enano de “Jackass” le dijo al médico que se encontraba mal, que le dolía la garganta y que no había podido asistir a clase, y que le dijera que qué le pasaba y si le podía dar un justificante. El médico accedió sin regañadientes, le dijo que tenía una inflamación en la garganta, por decirle algo, y también le dijo que se tomara un “Efenergá”, como dice la gente en vez de “Eferalgan”, y que reposara cómodamente.

Álvaro más contento que Michael Jackson en una guardería se montó en su súper patinete y se fue a la playa para matar el tiempo. Todo le había salido a pedir de boca, lo que no sabía el tonto es que el examen era el Viernes y no el Jueves.

En la playa, se puso en gayumbos, eran unos bóxer que por el tamaño parecían de Ken, si ese, ¡el de las barbies joe!, dio dos pasos en la orilla en la playa de Valdelagrana, donde ya le cubría del todo (no era muy difícil), con tal mala suerte de que le pico una medusa, que debido a su envergadura, le causó un enrojecimiento y una hinchazón en la mitad de su cuerpo, con tan mala pata, que un pescador que pasaba por allí, lo confundió con una especie marina, y le metió tal arponazo que lo clavó como a un pinchito. Cuando el pescador se dio cuenta de que no era una especie marina, creyó que era un bombero torero, y se largó “por patas”, porque había escuchado que los enanos tenían muy mala leche, así que lo dejo allí tirado.

Cuando lo encontraron, lo llevaron al hospital, donde estuvo ingresado 23 días 4 horas y 6 minutos, con tan mala suerte para sus padres, que salió ileso.

Hasta la actualidad llevó una vida corriente, y aprendió, la lección: “Si finges o mientes, te dan un arponazo”. Hoy en día Álvaro, tiene 25 años y trabaja como presentador del programa de Canal Sur “Enanitos por el Mundo”, está casado con Almudena Martínez, la “Chiqui”, son felices, y están a la espera de un “pequeño” renacuajo.



martes 24 de marzo de 2009

Patito Feo Humano

Eustaquio Esperpento Asegurado (Garganta de la Olla, Cáceres, 1984 – Villanueva del Trabuco, Málaga, 2009), repartidor de bastoncillos del oido, escritor y feo.


El día de su primera firma de libros.

Biografía.

Eustaquio siempre fue el típico chaval centro de las burlas de cuantos le rodeaban, no le bastaba al chiquillo con ser feo, canijo, y llevar gafas, sino que además desde pequeño fue demasiado alto, lo cual le dotaba de unas horribles “hechuras” al andar.

Cuando empezó a rodearse con gente con una nimia capacidad de pensar y de articular palabras, se dio cuenta de que durante sus 5 años de corta vida había vivido una gran mentira. Ahí se dio cuenta porque su madre no le sacaba nunca a pasear, y no era precisamente por aquel virus mortal que su madre le hizo creer que existía que solo atacaba a los menores de 5 años llamados Eustaquio.

Eustaquio, feo como su nombre y como el pequeño del “Dúo Sacapuntas”, debido a su vocabulario adquirido en clase y al adquirido debido a la multitud de insultos y burlas que había sufrido en sus carnes, aprendió un sinfín de palabras e intentó curtirse de ellas para relacionarse con la gente, y después de pasar una época aclimatándose a que lo tocaran con palos y no lo miraran a los ojos, comenzó a relacionarse con gente de su clase, lo cual, todo hay que decirlo, le llevo años de práctica.

El chaval la verdad que echaba “pa” atrás, además, en el momento de la pubertad parecía un “Ferrero Rocher” del Mercadona, pero bueno, era gracioso. Sus continuas auto burlas que se hacía debido a la experiencia adquirida de infinitud de burlas les resultaban graciosas a los demás, los cuales, después de un tiempo escuchándolo empezaron a mirarlo a los ojos (con gafas de sol, por si acaso) y empezaron a tocarle solamente con guantes de lana, prescindiendo así de los palos de punta afilada.

Poco a poco, iba soltándose el chaval, se fue haciendo mayor y comenzó a tener amigos de esos que parecen de verdad. Ya la gente no usaba medidas protectoras contra él, incluso la gente ya le daba dos besos en vez de la mano. Sus amigos, eran muy listos, como Eustaquio era gracioso (y feo), no parecía tener vergüenza (o más bien, no podía permitírsela), era incitado por sus amigos a que en la discoteca, cuando bebiera más de una copa, les buscara hembras para ellos. Era la única cosa que sabía hacer bien, cuando se acercaba a hablar con un grupo de chicas, rápidamente se le acercaba un amigo del grupo y comenzaba a entablar conversación con las chicas, diciendo que Eustaquio, era su hermano y que tenía una grave enfermedad, por eso tenía esa cara. El caso es que las chicas se conmovían por la bondad del hermano no enfermo, y como eran demasiado listos (sus amigos), se solían colocar al lado del engendro, resaltando su belleza al infinito por cien. Así, follaban fijo.

Eustaquio se fue haciendo mayor, dando así un Zas en toda la boca a todos aquellos que decían que “los perros no viven más de 20 años”, y el chaval, con mucho tiempo libre, debido a que solo tenía amigos los sábados noche, decidió escribir su propia biografía, la cual fue publicada por una editorial que encontró en aquel texto sobre los 23 años de la vida de aquel “bicho”, un pilón para hacer dinero como libro de comedia.

El libro fue un éxito, la recopilación de auto burlas, burlas efectuadas contra él de demás personas, el trato que le habían dado las personas, y las historias de las salidas nocturnas, le pareció a la gente súper graciosa, y él, creyendo que lo que le ocurría era lo normal, no llegaba a entender tanta gracia, aun así, cuando empezó a ver billetes caer del cielo, hizo caso omiso a la ignorancia de la gente de que así había sido realmente su vida, y comenzó a vivir la vida.

En esos momentos era famoso, muy feo o todo lo que tú quieras, pero famoso, y te puedo asegurar, yo, que fui uno de sus amigos que se aprovechó de él, que el tío “jincó” más y con mejores tías que muchos de nosotros. ¿Lo que hace el dinero y la fama eh? Bueno y también unas lentillas, gimnasio, y taparte media cara con el flequillo, eso también, también.

Lamento comunicaros, que este espécimen murió atragantado con un hueso de aceituna, mientras realizaba una firma de libros en Villanueva del Trabuco, Málaga, a la edad de 25 años.


Obras

- Eustaquio y su vida, menuda movida (2007).


miércoles 11 de marzo de 2009

Monólogo de Amor.

¿Te imaginas despertar y encontrarte de repente frente la Gran Pirámide de Giza, los jardines Colgantes de Babilonia, la Estatua de Zeus en Olimpia, el Sepulcro de Mausolo, el Coloso de Rodas y el Faro de Alejandría todas delante de ti?

Sí, me refiero a las “Siete maravillas del mundo”, las originales, aquellas obras arquitectónicas que los helenos consideraban dignas de visita, por ser para ellos monumentos a la creación y al ingenio humano.

¿Lo imaginas?

Pues aunque lo que te diga suene ridículo, despertar así no me es más gratificante, ni más precioso, que el hecho de que lo primero que vea al despertar sea tu lindo rostro.

sábado 7 de marzo de 2009

Microrrelato-Adiós













ADIÓS

Por allí venia Claudia, caminaba hacia mí, decidida y mascullando algo entre dientes. Su mirada impasible, miraba al suelo, como si esperara que el momento pasara lo más rápido posible.

El miedo reinaba en mi cuerpo, aquellas palabras que me había dicho antes por teléfono me daban un pavor sorprendente. Pululaba aun por mi mente aquel “tengo que hablar contigo” con aquel tono frio, seco, y rotundo con el que había empleado sus palabras.

De repente estaba frente a mí, me dio dos besos y se dirigió a mí:

“Vamos a aquella cafetería, hablaremos mejor sentados mientras tomamos un café”.

Asustado asentí, no pude articular palabra, simplemente obedecí.

Sentados, tomábamos aquel café sin articular palabra, con la sensación en el ambiente de que algo no iba bien. Cuando daba un sorbo de aquel café, el cual se me hacía más amargo de lo que aun era, me agarro de la mano derecha con fuerza y se dispuso a hablar. El nerviosísimo recorría cada centímetro de mi cuerpo, intentaba mostrarme sereno, pero me era imposible. Miré a sus ojos color cielo, e intenté escuchar sin demostrarle miedo. Comenzó a hablar:

“Pablo, esto que te voy a contar, sé que no te gustará, pero creo que es la mejor decisión que puedo tomar. Lo nuestro se acabará, me ha surgido trabajo en Francia, y es una oportunidad que no puedo, ni quiero desaprovechar, siento mucho que todo este cuento de hadas acabara así, te puedo asegurar que han sido los mejores 3 años de mi vida.”

Hizo una parada, dio un sorbo nuevo a su café con leche y siguió hablándome, con la mirada fija hacia mis ojos, ojos que estaban viendo algo que nunca imaginaría que verían. Prosiguió:

“Debes continuar tú solo, eres fuerte, y sé que podrás hacerlo. Me voy mañana, sabes que no me gustan las despedidas, así que me despediré de esta manera, sin abrazos, sin besos, de una forma fría. No te molestes en llamarme, ni de buscarme, no dejaré que me encuentres. Deshazte de las cosas que están en tu piso, borra todo lo que pueda recordarte a mí, pero por lo que más quieras, no dejes rastro de mí, pienso desaparecer de tu vida ahora, y quién sabe si para siempre. Lo siento de verdad, lo siento. Ahora, no quiero verte llorar, ni siquiera quiero que digas nada, solo que calles y aceptes lo que he decido. Nunca te olvidaré. Adiós mi amor.”

Ante mi mirada atónita y mi cara perpleja, me dio un último apretón a aquella mano, se levantó y se fue caminando decidida hacia el fondo de la calle. No podía creerme aquello que me estaba sucediendo, todo se había esfumado como el humo de un cigarro, tan rápido, tan cruel…., pero no quedaba más remedio que asimilar aquello que estaba viviendo.

Tras doblar ella aquella esquina, se que nunca más oiría su voz, ni tampoco olería su maravilloso perfume, y tampoco volvería a ver su preciosa cara….Perplejo, y pellizcándome los brazos imaginando estar en un sueño, me levanté, pagué aquellos malditos cafés, y empecé a andar dirección a mi hogar, mi ahora, maldito hogar.

No sabía qué hacer en aquellos momentos con mi vida, pero una casa tenia clara, no podía tirar la toalla, desde pequeño me enseñaron a mirar siempre al frente y no desfallecer, y eso haría, no sé cómo, pero lo haría. Pensándolo bien solo tenía 32 años, y sabiendo que me quedaba aun mucho por caminar, ¿qué sentido tendría una rendición?

viernes 6 de marzo de 2009

Razones por las que escribo.




Escribo, para matar el tiempo.

Escribo, para ordenar palabras que formen oraciones armoniosas.

Escribo, para secar mi mente.

Escribo, para espolvorear al mundo con todo aquello que guardo dentro.

Escribo, para soñar lo insoñable.

Escribo, para sentir intensamente.

Escribo, para suspirar profundamente.

Escribo, para vivir en unos versos.

Escribo, para no caer nunca en el olvido.

Escribo, para llorar sin lágrimas.

Escribo, para reír sin carcajadas.

Escribo, para contentar al alma.

Escribo, para justificar el insomnio.

Escribo, simplemente, escribo.

miércoles 4 de marzo de 2009

Medios de Comunicación

MEDIOS DE COMUNICACIÓN

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He nacido en el 89, por lo que mi vida aun es corta, y poseo poca experiencia como quien dice respecto de los medios de comunicación, pero bien es cierto, que no conformado con un padre, una madre y dos hermanos mayores, me ha surgido un padre nuevo: la televisión, dos tíos nuevos: la radio y la prensa, y un hermano pequeño: internet.

Mi vida, a pesar de ser corta, siempre ha estado dirigida por estos medios, que se han convertido en consejeros a la par que buenos amigos, y si no díganme: “¿Quién no recuerda horas y horas frente a la televisión?” En estas horas y horas crecí viendo a Barrio Sésamo, a Leticia Sabater, y debido a mi proximidad geográfica, a la Banda del Sur.

La televisión ocupaba la mayor parte del tiempo, aunque también he de decir, que siempre fui un chico inquieto, y con intereses algo raros no acordes a mi edad, en definitiva, que creo que era el único crío que leía el periódico y escuchaba la radio encerrado en el coche de mi padre, gastándole así la batería (Buenas broncas me llevé).

A medida que iba creciendo, fui teniendo más uso de razón y por tanto era menos susceptible de lo que me dijera la “caja tonta”, aunque quizás estuviese ya demasiado influenciado y condicionado a ella. Recuerdo los temas de conversación en la calle, a la hora de comer en mi casa, y en infinitud de lados, y la mayoría eran fruto de los medios de comunicación, incluso las opiniones que vertíamos sobre diversos asuntos, eran similares a la que decían los expertos de la materia a tratar en los respectivos medios de comunicación.

Nunca entendí como pudimos ser devorados por algo creado por nosotros, de una forma tan lenta y tan dolorosa, puesto que para mí, y creo que debería ser para todos, el que condicionen nuestra forma de pensar de esa forma “poquito a poco”, y, u opinar es algo tremendamente triste y bajo mi punto de vista, podría ser comparado como ir convirtiéndonos en cadáveres vivientes, comandados por los imperantes mandatarios que nos dirigen desde lo alto del despacho de esos “magníficos” medios.

Es cierto que la tele fue el medio más influyente y quizás lo siga siendo en la actualidad, por ser el medio que menos trabajo de a la gente y el más “divertido” , puesto que no es como la radio, en el que debemos agudizar los oídos, o como la prensa, en el que tenemos que leer, y eso obviamente supone un esfuerzo de la vista, ya que todo lo que sea leer más de una línea, nos supone algo similar a levantar 1000 kilogramos con una mano.

En la actualidad, ha surgido otro medio, que ha venido creciendo, desde hace varios años, y que es el infinito mundo de internet, para mí, sinceramente lo más grande jamás inventado, y es que a parte de fomentar las relaciones sociales entre la gente, y ver porno gratis (fuera aparte bromas), tenemos un abanico de posibilidades que nunca se cierra respecto a información actualizada cada minuto, y la posibilidad de juntar todos los medios de comunicación en éste, con la facilidad de un solo click.

Es grande esto del internet, y algún día desbancara a todos los demás medio, de una forma espectacular, de tal manera que cuando te hablen de un periódico te suene tan arcaico, a como cuando te hablaban de mamuts, mismo caso me refiero con la radio. Con la tele, esto quizás jamás ocurra, dado lo que comentaba antes de comodidad, de diversión, de ver “el cine en casa”, y que mientras sigamos siendo caníbales de desgracias humanas, la seguiremos viendo, ya que en la tele, se nos venden las desgracias al por mayor y dirigidas a todo tipo de sectores, siendo esto sinceramente vergonzoso, indecorosamente vergonzoso.

Como he comentado antes, he crecido con la tele, y a veces pasaba el rato con la prensa y la radio, pero he obtenido mi madurez con internet, éste se convirtió en uno de mis mejores amigos, y en el único para otras muchas personas, y lo consideré como a un hermano, pequeño por la edad, pero mayor por su madurez. Me enseñó mucho, pero me hizo la vida tan, tan cómoda, que creo que consiguió abrirme posibilidades, a la par que me hizo perder ambición por ponerme demasiado fácil “buscarme las papas”, como diría mi abuelo.

En definitiva, haciendo una referencia a la evolución de los medios de comunicación y a como nos influyen podríamos decir, que los medios han ido evolucionando de la simplicidad a la complejidad y pasando a tenor del tiempo a tener una distracción mayor, siendo más fácil el uso para las nuevas generaciones que para las viejas, aunque hay que reconocer, que el encanto de los medios de comunicación más arcaicos, no lo poseen los más nuevos, y respecto a cómo nos influyen, es algo complejo, puesto a que a cada persona lo influye más o menos, pero sí que es cierto, que tienen gran repercusión sobre la raza humana en un sentido general, haciéndole decidir que ver, como pensar, que decir, que hacer, teniendo una gran faceta directriz en nuestras vidas, y siento tener que haber dicho todo esto, pero es la realidad y me da a mí que somos unas pobres marionetas… y para despedirme, lanzo una pregunta que es la siguiente: ¿dónde hemos dejado nuestra propia personalidad, nuestra propia decisión, la encontraremos en Google?

Minificción-Márgenes

Márgenes

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Me crié en el centro del mundo, o al menos eso creí, mi vida siempre fue de tal comodidad, que nunca vi necesario salir de mi zona, y conformidad ignorante poseí, porque todo lo que tenía, me impidió querer o mejor dicho tener la necesidad de buscar algo más allá de la zona en la que hice mi vida.

Que arrepentimiento tengo cuando pienso en que perdí 21 años, creyendo que donde realizaba mi vida cotidiana se podía considerar como el centro del universo, donde todo lo que se alejaba a ello perdía sentido, y era insulso y soso como la comida de los hospitales.

Razón tenía mi mejor amigo Alfredo, cuando decía que “Cuando el sabio señala a la Luna, el tonto mira al dedo”, aunque he de reconocer, que él no escribió eso, quizás lo leería en un sobre de azúcar de cualquier cafetería, pero el caso es que sí, que tenía razón, y he aquí el tonto, yo.

Un día por casualidades de la vida, me quedé dormido en el Bus, y acabe en la última parada de mi ciudad, sin posibilidad de volver a casa, a no ser que fuera andando, puesto que la hora del Bus había terminado ya. Situado a las afueras de mi ciudad, “al margen de la civilización” como yo pensaba, se planteaba ante mi toda una aventura, me sentía como una gacela a punto de ser devorada por cualquier león, y sentía que todo a unos kilómetros de mi casa, era tan, tan diferente que no tenía sentido que existiera tal complejidad.

Como buen ignorante que era, todo lo ajeno a mí, era despreciable, así que comencé a preguntar a viandantes que encontraba por aquellos “márgenes” de la civilización, como se llegaba a la calle donde habitaba. Cuál fue mi sorpresa que al ir avanzando por aquellas calles simples, reales, y dotadas de peculiaridades que nunca jamás pensé que pudiesen existir, fui cayendo en el embrujo de lo desconocido, de lo nuevo, y sin darme cuenta, quedé atrapado en sus calles queriendo probar el elixir de tan jugoso y dulce pero amargo caramelo.

Después de aquel día mi vida cambió, seguí huyendo de mi zona, la cual consideraba ahora aburrida e insípida, para visitar lugares impensados por mi hace unos días, emprendiendo siempre que podía viajes inimaginables a lo desconocido, e intentando vivir al margen de lo que fue mi realidad.

Microrelatos: Infancia Robada - Flechazo Veraniego

INFANCIA ROBADA

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Llovía a raudales aquella noche en Marzo, en un bosque cercano a la playa se encontraban Marcos y Edu, dos jóvenes de 15 años. Entre lágrimas los dos, se disponían a enterrar a una chica de 14 años en un agujero cavado por ellos bajo un gran árbol frondoso. No sabían que les estaba ocurriendo, habían perdido el control de la situación. Marcos estaba enterrando a la chica que en esos momentos era su novia, mientras que esa misma chica también era la mejor amiga de Edu.

La noche anterior, se habían emborrachado y se habían montado en una moto los 3, se cayeron, con tan mala suerte de que Eva se dio un golpe en la cabeza y falleció en el acto. Sin ellos mismos entender por qué, decidieron no afrontar los problemas y deshacerse del cuerpo, quizás por miedo a arruinar su vida, o quizás por decepción y vergüenza ante sus más allegados, el caso es que era demasiado tarde para parar lo que ya habían comenzado.

Con gran esfuerzo, horas más tardes consiguieron deshacerse del cuerpo sin apenas dejar pista, o al menos eso creían ellos, puesto que no se imaginaban lo que el destino les deparaba…

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FLECHAZO VERANIEGO

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Era verano, 11 de agosto de 2007, una calor asfixiante en la costa gaditana. Aun puedo recordar el sitio en el que me coloqué para hacer el botellón, la compañía, incluso lo que bebía.

Estaba de repente ahí, cuando de repente la noche se hizo día, el calor asfixiante se convirtió en una brisa de aire fresco, y el olor a sudor de la gente, se convirtió en olor a Rosas Rojas, era ella. Llevaba un traje marrón, destacaba su figura caracterizada por esas pequeñas piernas tan perfectas, llevaba el flequillo aun cortito, y llevaba estrellas en los laterales de aquellos ojos pintados de negros, mientras, su piel bronceada y dorada por el sol, invitaba a que la mirase.

Me temblaban las piernas, no sabía que me ocurría, tanto tiempo esperándola y de repente la encontraba. Cuando la tenía frente a mí, las piernas me temblaban y el pulso se me aceleraba, estaba viendo un ángel y no sabía que decir. Entonces ella rió, y vi esa preciosa sonrisa, llena de descaro y desparpajo, que me terminó hacer perder la cabeza, y fue desde ahí que supe que si, que era ella, la MUJER DE MI VIDA.

Carta de un Huérfano Parricida.

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Para no dar lugar a malentendidos, he de recalcar, que todo lo expuesto en este texto es totalmente ficticio.


Hola mamá,

Siento haberme ido así de casa, pero no podía mirarle más a la cara, los golpes que te atizaba me estaban causando moratones emocionales, y tenía miedo a hacer cualquier locura, no aguantaba más la forma en que te trataba, ni el desprecio con el que te hablaba como si fueras un ser inanimado. Juré hacia mis adentros, que esto no volvería a pasar, que ese cabrón no te volvería a tocar ni a abusar de ti de esa manera, pero el respeto que me infundió, asimismo como el temor a hacerle frente desde que tuve uso de razón, me pesa como sacos en la espalda.

Te miro y siento odio, rabia, ira, pero lo que más siento es impotencia, puesto que me veo incapaz de tomar una decisión y devolverle todo multiplicado por infinito de lo que te está haciendo, pero madre, no puedo, me encantaría hacer algo, y ojalá algún día pueda hacerlo y consiga quitarme esta losa de hormigón que pesa sobre mi espalda, pero de momento no puedo, y me pregunto si, ¿es por esto qué soy un cobarde mamá?

Siempre me alegré de haber vivido, de haber mamado de tus pechos, y de haberme alimentado de tu cariño y tener tu sangre, de que hayas sido la persona con mas amor para regalar, y que, sin embargo, el nunca apreció, pero lo cierto es, y últimamente y más que nunca ronda esta idea por mi cabeza, es que me encantaría que me hiciesen una transfusión de sangre, para limpiarme toda aquella sangre envenenada que él, como progenitor me ha dejado en maldita herencia a mí y a mis condescendientes, quedándome solo con tu bendita sangre.

Madre, te prometo que algún dia volveré, y que todo esto habrá acabado, estoy seguro que tu y yo podremos ser felices, sin tenerle miedo a ese animal, que pronto el desaparecerá y entonces nosotros podremos tener vidas normales, mientras tanto mamá, intentaré de una vez por todas curarme de esas heridas subyacentes a la piel que tengo, y poder recuperarme, para que me vuelvan a crecer alas, para poder volar contigo. Perdóname por huir y abandonarte mamá, pero espérame con los brazos abiertos y con fuerzas de poder agarrarme para que vueles conmigo. Te quiero.

Este joven nunca pudo volar con su madre, y actualmente, se encuentra sin una “vida” que el intentó recuperar, puesto que está encerrado en una cárcel española por haber asesinado a su padre, tras haber este matado a su madre a golpes.

miércoles 18 de febrero de 2009

Crear Gifs Animados




miércoles 11 de febrero de 2009

Mi Rosa Roja

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Creo que he aprendido a amar gracias a la Rosa Roja, tal es su belleza, que si la miras fijamente, quedas paralizado y envestido por su carismática presencia. He adquirido de ella mi rúbrica, mi manera de firmar un acto, mi manera de vivir y mis sueños, todo se lo debo a ella, mi Roja Rosa.

Por única entre tantas, ella es especial y diferente de todas las demás flores, ella es única y deseable, ella es una flor invulnerable, preciosa como ninguna posee el olor de los ángeles y tiene el color de la sangre que brota por nuestras venas. Su anatomía es perfecta y parece una princesa el día de su boda.

Su tallo contiene espinas, que transmite la fuerza vigorosa de una bestia salvaje a la que no puedes agarrar, pero que en el caso de poder agarrarla, tendrás entre manos una belleza indomable. Su tallo también es esbelto y elegante, clavándose en la mirada, impidiendo que dejemos de mirarla.

Sus pétalos son anchos y largos, dibujados en círculos que aminoran, que te hipnotizan y te dominan invitándote a soñar albergando la esperanza de encontrar dentro de esa oscuridad entre pétalos, la felicidad, la esperanza. Mirando fijamente a sus pétalos, sientes a los ángeles besarte con la dulzura de labios de miel, sientes que gran cantidad de manos aterciopeladas te invitan a que la acaricies, y sientes que no hay mejor placer que no parar de mirarla e intentar tocarla. Si logras tocarla, lo más parecido a un orgasmo recorre tu cuerpo, tu piel se torna de gallina, y esbozas un suspiro por haber tocado el cielo con la yema de tus dedos.

Cuando te acercas a la Rosa Roja y notas su olor, entremezclas infinitas maravillas en tu olfato, crees estar en el paraíso, donde lo que hueles es el olor a unicornio, algo insuperable y único que la caracteriza, que la convierte nuevamente en especial, en algo irrepetible, y que desearas que fuera perpetuo.

Cautivados por la Rosa Roja, mezclas la sensación del olor, el tacto, y la mirada, cayendo en un éxtasis de locura, donde caes perdidamente enamorado por sus características, perdiendo la razón, quedando a merced de las órdenes de esa perfecta armonía y belleza para los sentidos. Deseas que el momento nunca acabe, pero por desgracia nada es eterno y todo acaba, pero gracias a Dios, este momento se repite todos los días al mirar a tus ojos, “mis ojos de brujo”, los ojos de mi Rosa Roja.

Esto va dedicado a mi Rosa Roja, mi niña, mi vida, mi maravilla, mi sueño, mi ilusión, mi mundo, mi esperanza, mi amor, mi preferida. Te Quiero.

Jungla Humana, 11/02/2009

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Veremos a ver, comentan las malas lenguas o lenguas viperinas, llámese como el lector desee, que la “people” se alegra de los males ajenos cuando son parecidos a los suyos, dándose el refrán de “mal de muchos, consuelo de tontos”

Esto, por ejemplo, podemos observarlo (si eres estudiante), en la dichosa época de exámenes, donde en el momento de recibir las calificaciones, estamos deseando que nuestro compañero saque peor calificación o si suspende mejor que mejor, ahora bien, yo me pregunto de que nos vale consolarnos así, ¿para qué? O mejor dicho, ¿Por qué?

Quizás sea para regodearnos en nuestro propio ego, y que por un momento, podamos creernos que somos mejor que alguien por este insignificante hecho, o también puede ser porque realmente a veces nos gusta ser un poco “hijoputas”, a la par de envidiosos.

He sufrido a lo largo de mi vida estudiantil siempre la burda e insulsa la ridícula competición por superar las notas de otros compañeros, incluso he de decir, que he visto a gente, despotricar de gente por sacar mejor nota que ellos, hasta llegar a enfadarse con esa persona, creo que para no enfadarse con uno mismo, que sería lo razonable.

Probablemente, este caso aquí expuesto sea aplicable a la vida cotidiana, en el que tratamos de superar, incluso pisotear al prójimo con tal de conseguir nuestros objetivos, convirtiendo la vida en una jungla, donde para poder “sobrevivir” y lograr nuestros objetivos, hay que “matar” o “llevarse por delante” todo lo que encontremos a nuestro paso, ya que sin ese instinto asesino y depredador, caeríamos devorados y presos de la maldad y codicia humana.

Para despedirme, decir que en cosas susceptibles de competición (en esta vida ya se compite con todo…), intentad ganarme pero con clase, si gana, me alegro por usted, pero competía solo, y si usted siente que ha perdido, que tenga un buen perder.

A todos estos asesinos ignorantes, ¡qué os den!
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Iñigo comenta:
En el sentido contrario. Muchas veces reaccionamos ante notas delante de personas mas desfavorecidas y no comprendemos que somos más afortunados que los que “viven” a nuestro alrededor.
La sociedad necesita más empatía para conocer y relacionarnos entre todos; es verdad que somos diferentes, pero no por ello, tenemos que hacer sangre de ello.

martes 3 de febrero de 2009

La playa, 3/02/2009

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En soledad me dirijo a una playa de El Puerto de Santa María, me dispongo a sentarme y mirar al horizonte, con el único fin de quedarme inmerso en ese cúmulo de situaciones que creemos que no pasan a nuestro alrededor, pero que sin embargo pasan, logrando que mi alma quede admirada.

Miro al horizonte fijamente, y me pierdo en la eternidad del mar, sintiendo que vuelo por aquella masa de agua sin fin, que cruzo el horizonte y le hago un guiño al sol que por allí se esconde en ese momento y se encuentra despidiéndose de mi.

Al mismo tiempo escucho el chapotear de las diminutas olas en la orilla, son susurros del cielo, que me ordenan relajarme y que siga volando, que me inmiscuya aun más si cabe en la profundidad del mar, y que siga agudizando mas mis oídos, para que pueda escuchar crotorar a las cigüeñas por allí presentes, que me piden que siga volando con ellas.

Mientras escucho, me pierdo con la mirada entre tanta inmensidad, cojo un puñado de arena, la siento perderse entre mis dedos, como si fuesen suspiros, pero almacenando gran parte en mi puño, como si se trataran de segundos, alegrías y sueños siendo yo el dueño y señor del momento, estando poseído por aquel maravilloso paraje natural.

El viento azota y me alza más en mi vuelo, me hace disfrutar aun más, y consigue perderme del mundo e introducirme en el paraje natural… al fin… lo ha conseguido,ha surgido la magia, la playa me ha atrapado… y no quiero que me libere…

Vida irremediablemente vacia, 2/02/2009

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El otro día, en el cine, me dispuse a ver “Revolutionary Road”, esa película de Kate Winslet y Leonardo Di Caprio, la cual creía que iba a ser la típica pastelosidad americana con la pareja perfecta, pero que me fue de grata sorpresa. Se trataba de una película lenta, angustiosa, con diálogos estresantes y pesados, pero que reflejaba con una precisa exactitud y a las mil maravillas lo que provoca la hastía rutina y el desvanecimiento de aquellos sueños que todos tenemos de joven, destrozados y comandados por aquel ente todopoderoso que hemos creado al cual podemos conocer como la imperante sociedad.

Curioso de la película me resulta, que la frase con más sentido, la dijera el hombre menos cuerdo y que sacando con cuentagotas las palabras que a mí me marcaron, eran estas: “una vida irremediablemente vacía”, lo cual me hace pensar que quizás aquel hombre no esté tan desequilibrado, y quizás sea la sociedad la que sí lo esté.

Cuando somos jóvenes, quizás nos encontremos menos infectados por el veneno de la sociedad, y puede que por esta razón, unida a las ganas de amar, de cambiar el mundo , y de vivir, soñemos despiertos sobre una vida mejor, llena de sobresaltos y en la que encontramos y disfrutaremos de una felicidad plena y una vida soñada.

Por desgracia, a medida, que vamos creciendo, estos sueños van siendo devorados por los dictámenes y decisiones que consciente o inconscientemente toma la sociedad sobre nosotros, convirtiendo nuestra vida en insípida y rutinaria, siendo las personas meras marionetas.

Es muy triste pensar que con mis 19 años que tengo, todos mis sueños se puedan ver frustrados por las meras imposiciones de la sociedad, sin tener apenas capacidad de elegir, como también resulta increíble e incomprensible la imposición que a veces sufrimos y que es la de que tenemos que vivir para trabajar en vez de trabajar para vivir.

En cierto modo, la sociedad influye en nuestras vidas, pero debe de hacerlo de un modo recomendatorio, y no debe de hacerlo en el sentido de ordenarnos lo que tenemos que hacer, que comer, como vestir, donde vivir, la forma de vivir, y la forma de actuar según unas circunstancias características.

Por eso, si han de llamarme loco o me han de acusar de ir en contra de lo que la sociedad piense, que lo hagan, pero yo no pienso tener una vida “irremediablemente vacía” y estar muerto en vida mientras soy una marioneta más, solo pienso en escapar de la rutina y tener libre determinación de mis actos, siendo yo, y únicamente yo, consecuente y responsable de mi propia búsqueda de la felicidad y de la manera de conseguir una vida plena.

sábado 17 de enero de 2009

Cimientos Amargos, 17/01/2009

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¿Sabes cómo se aprende a ser feliz?

Sabiendo sufrir.

Como toda casa a construir, hay que empezarla por unos cimientos, cimientos que trasladándonos a nuestra vida, vendrían a ser los duros golpes que nos da la vida, golpes que aploman tanto los cimientos al suelo, que es imposible que la casa(vida) se cayese. La felicidad vendría a constituirse como la fachada y el tejado de la casa, quedando los cimientos enterrados en el fondo de nuestro ser, ocultos bajo nuestra piel, y que por desgracia o gracias a Dios, según como se mire, deberían de ayudarnos a saber vivir, y a saber disfrutar de las cosas más nimias de esta vida, con el fin de que la casa no se desmorone.

Cierto es, que nunca sabemos, o mejor dicho, nunca queremos, que dichos golpes lleguen a nuestra vida, pero como humanos que somos, siempre llegan, en un tiempo indeterminado, por lo que debemos en el momento de su llegada, asimilarlos y mandarlos bajo la tierra, para que refuercen los cimientos.

Dicha estructura de esta casa, seria quizás lo soñado, pero lo normal es y como supongo todos coincidiréis, debido a nuestra infancia del mundo de “yupi”, construimos la casa por el tejado, con tan mala pata, que cuando viene una ráfaga de viento, la aparente casa, se nos desmorona. Por eso, cuando ocurre dicha demolición, deberíamos reciclar esos buenos momentos, y empezar enterrando bajo el suelo esos duros golpes que nos servirán como cimientos, para así comenzar nuestra “casa perfecta”, con el reciclado de los buenos momentos, y los que quedan por llegar.

Cuando asimilamos el suceso nefasto, y lo utilizamos para bien nuestro, empezamos a notar por el cuerpo, que ese dolor nos hace un poco más fuertes, que ese dolor sirve para en un futuro empitonar a la vida con nuestras astas de ambición y ganas de vivir, hasta conseguir ser felices.

Desde pequeño, siempre nos enseñaron a buscar la felicidad, pero nunca nos enseñaron, a saber, lo que para mí es lo más importante y que debe cimentar nuestra vida, que es, que para ser felices hay que saber sufrir, pues si no, nuestra felicidad sería tan esfumable como el humo de un cigarro.

A todo esto, y como anécdota personal, recuerdo para mí el momento que empecé a construir esa casa, y que a día de hoy me ha ayudado a mantener la calma en infinitud de situaciones. Era pequeño, tendría unos 9 años, cuando con lágrimas en los ojos, y poseído por la histeria, fui corriendo a mi madre a preguntarle: “¿Por qué tenemos que morir? Y ¿qué hay después de la muerte?”. Ese día para mí marcó un antes y un después, desde ese día asimilé la vida como un regalo en el que nos castigan, e intenté sacar todo lo bueno hasta de un suceso malo, construyendo así, mi casa particular.

A día de hoy, sigo teniendo un hueco en el suelo, para reforzar esos cimientos, mientras que mi casa, tiene la fachada y el tejado más bonito de toda la ciudad, sabiendo que no se desmoronaría ni en un maremoto. Y no se trata de tener todo para ser feliz o de sufrir más o menos, si no quizás, sacar el máximo provecho a lo que tenemos, con las mismas ganas que nos castigó el dolor. Y así obtendremos “Felicidad” y si no lo es, será “Sucedáneo de Felicidad”.

martes 6 de enero de 2009

¿Nos quedaremos sin ilusión?, 6/01/2009

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El día de Reyes, me sirve para darme cuenta de cómo la chispa de la ilusión se me ha ido extinguiendo con el paso de los años, y me doy cuenta, porque antes cuando tenía 4 años, mis ojos parecían dos luceros y a las 8, ya estaba en planta en el salón abriendo los regalos, sin haber siquiera podido dormir a causa del nerviosismo, sin embargo, hoy, mis ojos se muestran legañosos y normales, levantándome a las 3 de la tarde, con solo una pequeña pizca de ilusión (nada comparable a la de antaño) de saber si hay regalos o no, y deseando que si hubiese algo sea colonia, dinero o un “pen” para la facultad.

La ilusión, con el paso de los años, se va perdiendo, y es una pena, puesto que no hay más que añore, que soñar despierto, como ocurría cuando era un crío.

Supongo, que la falta de ilusión se va perdiendo a medida que vamos haciéndonos mayores, a consecuencia, de que vamos descubriendo lo que es la vida, y también, porque durante tantos años hemos tenido todo lo que deseábamos, hasta que ha llegado un momento, que para sorprendernos, o bien nos hace falta un yate, o bien, ni siquiera eso nos minaría algo de ilusión, porque la obtención de todo lo deseable durante tantos años, nos ha ido impidiendo el deseo de volver a soñar a medida que crecemos, pudiendo comparar así a nuestra ilusión, con un mechero que se va quedando sin gas.

Gran parte de culpa de todo esto la han tenido nuestros padres, al pensar equivocadamente, que si ellos no pudieron tenerlo todo de pequeños, ahora, con la mayor de sus buenas intenciones, que quizás pueden hacer con sus hijos lo que no pudieron hacer con ellos, lo harán, convirtiéndonos así en pequeños monstruos presos del materialismo, mayoritariamente egoístas y que van escaseando de ilusión a medida que vamos avanzando con la edad.

Pero bueno, también hay que decir, que como todo mechero de cajón de cocina, si lo agitas un poco, puede encender quizás una llamarada, es decir, aplicando el ejemplo a lo que quiero decir, me refiero, a que casi siempre queda un poco de ilusión por ahí, y es el día de reyes, uno de los pocos días, en el que podemos esperar que aparezca, y desear con todas las ansias que se encienda de nuevo una chispa de ilusión en la que exista cierta incertidumbre por si algo caerá, y el que será.

Así que señores, señoras, ¡qué os regalen algo que os ilusione!

sábado 3 de enero de 2009

"Australopithecus Enchaketatis", 2/01/2009

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Viernes noche, de nuevo con insomnio, aunque también le acompaña unas viejas conocidas, la ira, y la impotencia.

No es bueno enfadarse, ni siquiera sentir odio, pero a veces ciertas circunstancias en la noche te provocan esa ira, acompañada de su prima “la impotencia”, que te tocan los “eggs” pero bien tocados.

La historia se trata de que, sin tener muchas ganas de salir, me da por ir a ver a una persona a una discoteca, cuando justo entonces en la puerta me piden el DNI, a continuación se lo muestro, ¿y qué ocurre? Pues lo típico, me impiden entrar argumentándome que tengo 19, y la edad del local 25, siendo tal argumentación tan patética como decir que no comes jamón porque eres alérgico a los perros.

A todo esto añadir, que me encontraba en el Puerto, y en una noche de perros (lluvia, lluvia y más lluvia), me aventuré a coger el coche dirección Jerez, para asistir a una discoteca popular de allí, la cual hoy me ha decepcionado “tela del telón”, y no quiero nombrar, porque me niego a darle publicidad, ya sea mala o buena.

Entonces, justo después de que me negaran la entrada, la prima de la ira, la impotencia, entra en juego, sin saber por qué realmente no me dejan entrar, quiero entrar, pero me lo niegan por gilipoyeces, y no entiendo por qué unos si y otros no, cambiando “los de negro” de criterios según las personas (“uzeaze mu veleta los gaxones”). Cuando me ocurre esto, yo como joven emprendedor con ganas de cambiar el mundo, a sabiendas que no soy capaz de poner siquiera una “pizza” en el horno, decido pedir esa hoja de reclamaciones, esa hojita de varios colores que creemos que por rellenarla entraremos y cambiaremos parte de este mundo. La cosa, es que la pide un amigo y la rellena, a todo esto el “simio de negro”, dijo algo como “u a uu ah u ah u hu aha hu”, dialecto de simios el cual traducimos gracias a la ayuda de un corresponsal de National Geographic en “El Libro de la Selva”, y que venía a decir algo así como: “si la rellenáis no entráis más, y que sepáis que esto de rellenarla al dueño le pasa por los “eggs”, y vuestra denuncia la partirán en el Ayuntamiento, como ya ha pasado con varias actas incluso rellenadas por la policía”. Después de todo esto, mi impotencia se multiplica, y siento por mi cuerpo, una transformación, en la que se encuentran, en una orgia, la ira, la impotencia, la lluvia como invitada vip, y la “caratonto que se me queda”, teniendo miedo a sufrir una transformación a lo Goku, Pókemon o Digimon.

A estas horas de la noche, y estando cálidamente en el sofá de mi casa, sigo sin entender como unas personas sin capacidad para razonar, se pueden poner al frente de una empresa y decidir qué tipo de gente entra y cual no, basándose en unos criterios tan poco coherentes, que creo que son el fiel reflejo de ellos mismo (orangutanes enchaquetados). Pero bueno, es la historia de siempre, ves que te impiden entrar y entonces entran esas niñas que con las tetas por la barbilla, coquetean con el portero, le dan dos besos y entran, a sabiendas que son menores de edad que tú.

Pensando sobre todo esto, te das cuenta que la autoridad lo es todo y que se impone la ley del más fuerte, coincidiendo en la mayoría de los casos con el mayor grado de imbecibilidad llevada al extremo multiplicado por infinito. También recalcar, que la justicia no es justa (gran pero cierta contradicción en el término), pero bueno, en fin, la historia de nunca acabar es esta, y ahora reflexionando un poco más en el hecho ocurrido esta noche, y siendo tales “australopitecus enchaketatis” quienes deciden quién entra y quién no entra en el local, me planteo la siguiente cuestión, si tú fueras dueño de una empresa, ¿dejarías como gerente a tu mascota? Es cierto que dicen que las comparaciones son odiosas (portero=mascota), pero aunque digan eso, creo que es porque a veces las verdades duelen, y estas comparaciones son tristes realidades de la sociedad en la que vivimos.

Sin más, un saludo a todos aquellos orangutanes, que dirigen nuestra diversión.

PD: Si eres chica, posiblemente esta historia ni te sonará.

viernes 2 de enero de 2009

Navidad Protocolaria, 1/01/2009

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Día 1 de Enero, se supone que año nuevo, pero yo que quieres q te diga…. lo noto un día más, sin embargo, es hoy cuando la gente empieza eso que llaman sus nuevos propósitos: dejar de fumar, hacer dieta, ser mejor persona, bla bla bla … pero como estamos a jueves, dirán que lo empiezan el lunes, y así irá ocurriendo sucesivamente, hasta acabar prometiendo lo mismo las navidades del año próximo….retomando el tema, las fiestas se acaban, y si nos ponemos a analizarlas, encontramos a gente que le encantan estos días por diversos motivos como son las vacaciones, estar con la familia, desfases de comida y alcohol…, al igual que encontramos a gente que odian estos días por tener que estudiar para exámenes, echar en falta a tus seres queridos… por tanto existe ambigüedad al respecto…

Cierto es, que encontramos demasiado falserío durante estas fechas, y bien es cierto que también utilizamos estos días como escusa para despilfarrar dinero, comida, alcohol y qué coño… también despilfarramos felicitaciones acompañadas de esa típica cara de tonto que nos dura cinco minutos, y que bajo mi punto de vista es una pérdida de tiempo y de esfuerzo.

Sin pararme a analizar las vacaciones de navidad enteras, caso de Nochebuena, gordo del Corte Inglés “Papá Noes” y Reyes Magos, que cambian los camellos (aparcados en las 3000 viviendas) por aviones de Iberia (si hubieran elegido Air Europa, que mala pata), voy a comentar algo que me parece gracioso, la noche de Nochevieja:

En este día, nos ponemos ropa interior roja, nos reunimos la familia y comemos buena comida(lo mejor de todo esto), comemos uvas al sonido de una campanada, nos engalanamos con trajes de chaqueta (que acabaran llenándose de polvo en el armario), y pagamos entradas desorbitadas para ir a los mismos lugares que vamos los fines de semana, y encontrar exactamente lo mismo, pero más borrachos que de costumbre, incluso en algunos casos encontramos a alguno que otro drogado y en fase de súper exaltación de amistad..…así que, si un extraterrestre nos observara lo primero que pensaría es que qué raros somos “joe”.

Pero en fin, si me pusiera analizar continuamente esta noche, podría hacer mención también a los típicos sms de fin de año de copia y pega para 30 personas, esos abrazos con “esos amigos de “toda la vida” que ves de año en año ..… pero vamos como no me quiero llevar tampoco hasta mañana, pararé ya, que tampoco quiero “caé” mas “pezao” de lo que soy.

Y para despedirme, creo que sería conveniente decir que el motivo de estos estúpidos párrafos, se deba al daño que recibió mi cartera ayer, a mi aciaga resaca de la noche de Nochevieja, y a este profundo hastió que me invade a estas horas de la noche (maldito insomnio), y finalizaré con una frase, que he dicho durante estos días y que critico en demasía (“usease, q soy un hipócrita”):

Felices Fiestas y Próspero Añito mancha de mamoncetes J

La Noche, 13/11/2008

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Estoy frente a la luna, con la brisa fresca de un mes como Noviembre, acurrucado en una manta, y viendo las estrellas, señalándolas una a una con el dedo, deseando que bajaran una a una para poder disfrutar con la yema de mis dedos de su textura de terciopelo.

Las miro, y de repente, esbozo un suspiro, me tienen encantado, lo han conseguido…me han enamorado…. ¡Cómo brillan! Parecen la chispa blanca de los ojos de un crío el día de reyes.

Pero no están ellas solas, las acompaña la Luna, radiante, que hoy está iluminada entera, se ha empachado de Sol…

Cuanta belleza hay en la noche, cierro los ojos y vuelvo a mirar, todo sigue igual en esa profundidad infinita, pero algo parece cambiar, pruebo con agudizar mis oídos, y escucho a un gallo cantar, un grillo grillar, y un coche de fondo circular, y de repente, todo queda en silencio…. solo escucho a mi corazón latir, a mi respirar….

Es entonces cuando me siento una criatura más de la noche, un elemento más que pasa desapercibido ante tanta inmensidad, un ser único que anda despierto cuando todos duermen, un ser que con todo esto, encuentra la serenidad, la paz consigo mismo, la posibilidad de volver a soñar y de albergar de nuevo esperanza, la tranquilidad de la soledad, y la rareza de a su vez, sentirse acompañado por infinitos elementos maravillosos…

Es por todo esto, que te digo que me llames si quieres amante de la noche, o bohemio de ella, puesto que para mí, es un honor, y no es que tenga insomnio, es que me he enamorado….

Aniversario Póstumo, Te Fuiste, Diario de jerez, 15/09/2008

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Un día te fuiste, te tuviste que marchar hacia donde nadie sabe que hay, hacia esa incógnita de mundo que nos encontramos al despedirnos de esta burda e insulsa vida. Nunca olvidaré ese día, aquel maldito 15 de septiembre de 2007….

Aun recuerdo aquel Sábado día 15 de septiembre, eran sobre las 22 30 de la noche, yo hablándote sobre futbol y tu tumbado incómodo por algo y fue entonces, cuando, la fatalidad entro en juego, el destino escogió desgraciadamente aquel día para que la muerte entrara por la puerta de la habitación 812, y entró sin avisar arrebatándote el aliento ante tu hijo menor y tu mujer. Sigo recordando y va pasar un año y aun siguen esos recuerdos, esos malditos recuerdos que surgen repetidamente en mi cabeza, imágenes fatales, olores a muerte y a hospital, escalofríos posteriores, e imágenes duras e imposibles de olvidar, pero todo acabó, o eso al menos yo creía, que todo acababa pero no fue así …

Todo continuó en el maldito tanatorio, donde más bien en vez de desear descanso eterno al fallecido, flagelamos a sus más allegados con horas de llantos y amarguras, donde el muerto y sus allegados doloridos parecen ser una obra de teatro, a la que todos miran y compadecen, en un lugar donde se entremezcla el pasado con el presente, donde como si de un baúl de recuerdos se tratara, empezáramos a sacar a aquellas personas que crearon esos recuerdos y estuvieran presentes en ese lugar para despedirte.

Ayyy maldito Sábado y Domingo, y malditas caras de desolación…, todo parecía de película, y sin embargo aun la cosa no terminaba aquí, llegaba el Lunes, maldito Lunes.

Teníamos que realizar la misa y posteriormente al cementerio, donde se encontraba multitud de gente para darle el ultimo adiós y Multitud de coronas de flores para desearte un buen descanso en el otro mundo.

Terminó la misa y te llevamos a aquel lugar sagrado, donde descansan todos aquellos que se van, el cementerio, y allí hasta el último momento te porte sobre mis hombros, y te dejé donde supuestamente debes descansar, dándote el ultimo adiós entre lagrimas.

Pero no era el ultimo adiós, como algo protocolario y típico a realizar, había que celebrar una misa para que pudieran despedirse aquellos q no pudieron ir y yo mientras tanto, deseaba que todo acabara ya, que ese infierno de semana terminase, que llegara la calma a mi vida, y que pudiera tumbarme y llorar durante horas, que pudiera sentirme tan vacio y triste que solo quisiera dormir, dormir y olvidar pero que todo acabara, así lo creí, y ya parecía que después de esta misa en miércoles había acabado.

Entonces me di cuenta que no se acababa, que seguía preso de ti, preso de rendirte homenaje, de llevarte flores, e incluso de seguir manteniendo conversaciones contigo, y no entiendo nada… si supuestamente no estás, ¿por qué sigo sintiéndote y comportándome como si estuvieses a mi vera?

Ha pasado un año y aun sigo sin entender nada, sigue pululando por mi mente ¿Cómo?, ¿Por qué?, y a la única explicación que llego es que morirte era la única lección de la vida que te quedaba por darme, que era lo único que te quedaba por enseñarme, ya que fuiste un gran mentor y el mejor padre del mundo, y al parecer, no era el único que pensaba algo similar sobre ti, padre, que desde lo más profundo de mi corazón puedo decirte que en esos malditos días, sentía dolor por tu muerte y aparte, orgullo de haber sido tu hijo, ya que nunca jamá había visto tantas personas para despedir a alguien, ni tantas coronas de flores acompañar a un coche, y eso padre, sé lo que significa, y dirigiéndome a ti para despedir estos llantos convertidos en párrafos, te escribo lo que significa: ¡Qué fuistes grande Papá!

Te Quiero NTO

Diapositivas, 29/07/2008

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Dicen que antes de morir, ves pasar toda tu vida delante de tus ojos como si de diapositivas se tratase, pues yo, me negaría, ver fotos y videos antiguos me entristece.


Un puñal se me clava en el corazón cuando ves fotos antiguas, videos caseros… y ves a esos que ya no están, tus abuelos, tu padre, tu primo, tu tío… gente que se los llevo la vida por delante, ves a esos niños que ahora, no son tan niños y ahora son ellos los que tienen niños, ves a esas personas a las que la edad no perdona, y ves las caras, felices, que ahora, están castigadas por el tiempo.

Cuando miro atrás, lloro, son muchas las cosas que van quedando en el camino, y bien es cierto que son muchas nuevas las que van apareciendo, pero aquellas que desaparecen sabes que posiblemente nunca volverán y entonces, es cuando me gustaría ser aquel niño, que creía que las personas eran eternas, que no tenía responsabilidades y que siempre se encontraba embriagado de felicidad, quisiera serlo, pero el tiempo no perdona y pasan los años, se notan, pesan como sacos de piedras en la espalda, y a medida que vas creciendo, vas sufriendo el paso del tiempo, piensas de otra forma, tienes responsabilidades, y te vas dando cuenta de lo que es la vida, te das cuenta, que no es el camino de rosas que tan solo hace unos años, creías que era.

Y te das cuenta, que las cosas no estaban así cuando naces, que tu padre fue un niño como tú, que tu abuelo fue un niño como tú, y ahora sin embargo ya no lo son, y que nos espera la misma vida que a ellos, vivir, crecer, tener hijos, envejecer… como si de un guión se tratase y ya estuviese escrito.

Por eso si muero, solo cerraré los ojos, y le daré al stop, no quiero ver mi vida en diapositivas, no quiero clavarme puñaladas, solo deseo creer que sigo jugando con aquella caja de cartón…

Las rosas del cielo, 13/04/2008

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Porque mientras dormía, él aparecía, él me susurraba el regalo que querías, un ramo me decía, mil ramos si pudiera, como aquel aniversario que parecía “Lo que necesitas es amor” y una carta me pidió, donde expresaría a través de mis dedos lo que te quería, me decía que desde arriba él nos vigilaba, que cuando una brisa notabas en tu hombro, no era simple viento, era él, que por las noches el estaba en mi cuerpo y te abrazaba, que cuando tomas café con tus amigas, el está allí viéndote, que seguía viendo crecer a su nieta y como ella se acordaba de él recitando esas preciosas palabras, que seguía viendo al Xerez de sus amores, que más penas que gloria este año le estaba dando, que seguía viendo jugar a su hijo pequeño, en fin.. muchas cosas me decía y es más, incluso me exigió que el día 13 de abril, hoy, este ramo te diera, y unas palabras escribiera, palabras que no se debe llevar el aire, y que se deben de grabar en tu corazón, palabras dichas desde el cielo, donde allí él te está esperando, con los brazos abiertos, pero que aun no cree que sea el momento para agachar los brazos ,que quiere que sigas luchando, que sigas siendo como eres, y que haya todos los días ese brillo de ilusión como cuando miras a tu nieta, que no desistieras, que sigas siendo fuerte y que luches por los que quedamos y que luches por él, eso me pide, que luches por él, que aun no se ha ido, que sigue aquí y que está muy bien. Un sinfín de cosas me pedía, no podía parar de hablarme, de exigirme y de incluso reñirme, como aquellas tardes en el “porche” comiendo, pero ante todo me decía, dile que la quiero, dile que la amo, y que siempre la amaré, pídele que sea feliz, por favor Alberto pídeselo, no la dejes caer, y hazla feliz, actúa por mí, no la dejes caer, que yo nunca caí, que desde el cielo, de vez en cuando, él se escapa a donde tú estás y te da ánimos, ánimos que tu notas, pero que no sabes de donde surgieron, ese era él.

Mamá hoy día de tu cumpleaños, como a todos, nos da mucha pena porque pensamos que él no está aquí, pero yo te puedo asegurar que sí sigue, él está, en una sonrisa, en una brisa que nos azota el cuello y la cara, cuando dormimos tan tranquilos, él está, simplemente,está.

Mamá esta carta no es mía, es algo que yo no he escrito, sino que de repente ha aparecido en mi cabeza y solamente he tenido que escribirla, de verdad, yo únicamente puedo añadir, todo lo que Papá acaba de decir, y decir que como decía él, nunca te dejaré caer, que allá donde estés si hace falta yo te levantaré, y que pese a todos los disgustos y penas, hay que intentar ser feliz. Mamá, te quiero muchísimo, y en el nombre de papa y en el mío te pido que seas feliz, y que sigas sonriendo, porque cuando sonríes, una luz se enciende e ilumina mi cara, y me hace estar feliz, porque tú, mamá eres lo mejor que le ha podido pasar a papá, y no solamente a él, sino a sus hijos y demás.

Gracias por ser como eres mamá y sigue luchando por nosotros y principalmente por él, porque él sigue ahí, en una lagrima, en una brisa y en tu sonrisa.

Te quiero Mamá.

Cumpleaños Feliz, 21/01/2008

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Hoy, 21 de Enero canto una canción, la de cumpleaños feliz, por ti Papá. Hoy sería tu 54 cumpleaños, por desgracia y como bien tú dirías por cosas de esta vida no los has podido vivir ni celebrar.

Tú, padre, me lo diste todo, y con lo que me diste he de saber vivir, y debería saber de sobra porque me enseñaste mucho.

Cuando pienso en la vida, pienso que quizás fue un castigo por quitarnos de esa manera a ti y demás familiares, además de previos y posteriores sufrimientos que tenemos a lo largo de la vida, pero gracias a ti creo que la vida es un regalo, tú me transmitiste esa idea. Durante tus 53 años de vida, de los que yo conocí dado a mi edad tus últimos 18 años siempre te vi como alguien admirable, alguien q disfrutaba de la vida, que parecía despreciar las cosas malas de ésta y solo escoger las cosas buenas. Nunca te vi soltar una lagrima, nunca te vi infeliz, ni con la muerte de familiares siquiera, gracias a ti teníamos fuerzas para seguir adelante, para ver lo bonito que es vivir, para ilusionarnos, para soñar despiertos, tú eras lo que convertía la vida en regalo.
Sólo una vez te vi llorar, sólo una, e incluso con esa vez me enseñaste, me enseñaste a valorar la familia, a que debemos ser un bloque y que no cometiéramos los errores sucedidos en la tuya. Eras como un libro abierto, siempre se aprendía algo de ti, nunca tenias fin.

Por todo esto y mucho más que no cabría ni en un libro de 1000 páginas he de darte las gracias y ante todo,

FELIZ CUMPLEAÑOS “PAPÁ”.

Dolor reciente, 18/09/2007

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Hola padre, aquí ya hace 3 días que te fuiste, y aun parece que vas a venir de trabajar y te vas a echar tu tintito, incluso que tendrías la típica pequeña discusión conmigo estando recién levantado yo, como casi a diario y cuando es de noche, aún parece que estás sentado en tu esquina del sofá regañándome porque siempre estoy tumbado o porque te molestaba con los pies.

Recuerdo cuando venías a verme jugar al fútbol y después me dabas tus impresiones, cuando íbamos juntos a ver el Xerez, cuando veíamos el Madrid y te bombardeaba de preguntas, cuando bromeábamos juntos con mamá, cuando te mandaba preparar tapitas…

Hay tantos recuerdos, siempre buenos padre, no los olvido, y por cada lado que miro me recuerda a ti, un hombre divertido donde los haya, del que todo el mundo me hablaba maravillas, incluso siempre escuchaba de mis propios amigos: “¡Qué gracioso es tu padre, qué enrollado!”.

La verdad papá y lo digo a boca llena es que fuiste el mejor padre del mundo, me enseñaste a valorar las cosas por mí mismo, a darme cuenta de mis propios errores, me enseñaste a madurar, nunca me castigaste, ni me forzaste a estudiar, siempre te sacrificaste por mí, papá, eso lo valoro y lo valoraré, te prometí muchas cosas el ultimo día que pienso cumplir ,es una promesa padre, no pienso fallarte, y me alegra saber que en estos últimos meses habías dicho tantas veces que estabas orgulloso de mí, no hay mayor satisfacción ahora mismo para mí que esa y que me digan mamá, los titos… que soy tu viva imagen, incluso de carácter, no hay mayor satisfacción que esa papá…. , ese regalo de parecerme a un hombre que fue grande donde los haya que por donde pasaba dejaba un reguero de simpatía y alegría, un hombre al q todos querían.

Me gustaría seguir tu camino papa, de verdad, aunque peleáramos tanto, no te presentara a ninguna novia y una multitud de cosas… yo siempre presumía de ti y de mamá delante de mis amigos, decía que os envidiaba por vuestras salidas, por como lo pasabais con vuestros amigos, por todo el daño que os hice y que aun siguieras confiando en mí, eso no lo hace cualquier persona.

Te fuiste padre, algún día espero volver a verte, estés donde estés y que sepas, que te noto conmigo, que se que nunca caminare solo porque una parte de ti está en mi, y sé que no me abandonará como tú nunca hiciste en esta vida.

No sé cómo agradecer todo lo que has hecho por nosotros, incluso al morir pensabas en nosotros dejándonos todo resuelto, no hay palabras para ti papá, no las hay, yo solo puedo decirte que te quiero, que te quiero mucho, y que me hubiera gustado compartir aun muchos momentos más contigo.

Intento ser duro, pero sé que algún día explotaré, aun así cumpliré mis promesas, ya que como siempre te decía las promesas hay que cumplirlas, hay que ser hombre de palabra y lo seré.

Gracias por haberte conocido, por sacrificarte por mi y por todos, por esos viajes que hicimos, por unir la familia, por ese sentido del humor tuyo... por todo, gracias, gracias y gracias.

TE QUIERO PAPÁ